Antes de empezar su mandato, el njuevo presidente de Estados Unidos ha esbozado su primer plan para luchar contra la depresión, donde de forma sorprendente une los dos modelos tradicionalmente enfrentados el Keynesianismo de John Maynard Keynes y el monetarismo de Milton Friedman.
Por un lado politicas monetarias dirigidas por la Reserva federal de agresivos recortes de tipos de interes, situando los tipos nominales americanos cerca del 0% y por otro una politica de inversión y aumento del gasto, simultaneada con recortes fiscales, tendentes a reactivar la economia y a crear puestos de trabajo.
Dentro del apartado de inversión, destacar el inicio del desarrollo de las ideas previas formuladas por Obama, inversión en infraestructuras, diversificación energética y reposicionamiento en las nuevas tecnologías.
Dentro de este contexto se situan planes concretos de apoyo a las entidades financieras, a la industria automovilistica y a evitar ejecuciones de creditos hipotecarios.
Es pronto para evaluar sus resultados, entre otras cosas porque su plan, tiene que pasar por las camaras legislativas, tendentes a recortar y retrasar iniciativas presidenciales.
Como el mismo comenta medidas audaces, extraordinarias para un situación muy grave de la primera economíia del mundo.
De todas formas un buen inicio, que acaba con el periodo de falta de iniciativas de la administración Bush. Suerte señor Obama.





